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Auspiciado por la Secretaría de Educación del GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS
AIRES, por RESOLUCIÓN N° 117 / 5 de julio de 2001 y por el Ministerio de
Educación Ciencia y Tecnología de la Nación, por RESOLUCIÓN N° 107SE de abril de
2002.
Las notas firmadas expresan ideas y opiniones que son responsabilidad de los
firmantes y que no representan necesariamente las ideas y opiniones de EL
MANGRULLO.
SUMARIO:
1 - ¡El libro!, Ausente, Señorita... - Raquel M. Barthe
2 - Evocación de un Poeta - Por Hebe Zemborain
3 - Cartas de lectores/as
4 - Canción de las Preguntas - José Sebastián Tallon
5 - Noticias
Raquel M. Barthe
Sí, los docentes se encuentran entre dos aguas (conductismo vs. constructivismo) y no logran ubicarse (o no los dejan) en uno u otro paradigma. Mi padre decía que si se mezcla leche con kerosén no sirve para alimentarse ni para combustible. Con la lectura, ante la falta de coherencia, pasa algo similar: ¿qué clase de lectores queremos? No está claro si es, como afirma Claude Levi-Strauss, para someter al individuo o para su liberación. En definitiva, no queda claro si la escuela desea educar para pensar o educar para obedecer.
Conductismo y constructivismo no son polos opuestos del mismo paradigma, sino paradigmas diferentes. Cada uno responde a marcos teóricos distintos y precisa una atmósfera apropiada y una metodología acorde, que permita cumplir con los objetivos propuestos. En la entrada de la Biblioteca del Docente hay un busto de Carlos Pellegrini con la siguiente frase inscripta al pie: "Para saber qué camino se ha de seguir, es necesario saber dónde se quiere llegar". Entonces queda claro que hay que tratar de que haya correspondencia entre lo que queremos lograr y la forma de conseguirlo.
En una oportunidad, escuché a una directora de escuela decir a los docentes, en una reunión de personal al inicio del año lectivo, "la situación económica está muy mal, por lo tanto, pidan solamente lo imprescindible; no pidan libros".
Quedé confundida pensando que, si los libros son prescindibles en la educación, ¿qué era aquello importante que merecía ser pedido? Quizá el cuaderno, ese elemento necesario para que los padres y directores puedan controlar la tarea de los maestros y donde los chicos copian del pizarrón tareas impersonales que los homogenizan. O quizá se refería a los delantales blancos, de uso, ¿obligatorio?; ese atuendo que cubre y esconde las diferencias (aquellas que no aceptamos ni toleramos y que preferimos negar) y que sirve para masificar y uniformar las ideas de los alumnos.
Curiosamente, Mahatma Ghandi dijo que la India era tan pobre que su gobierno no podía darse el lujo de No invertir en la educación.
Sin embargo, la escuela que vislumbré detrás del pedido de la directora -alegando una situación de pobreza- encubría un modelo de educación conductista. No obstante, el diseño curricular apuntaba al constructivismo (discurso dicotómico que reciben a diario los maestros).
Otro ejemplo de dualidad educativa puede observarse en el mal uso que se les da a las bibliotecas escolares.
Es habitual que al comenzar las clases se establezca un "horario de biblioteca" para que todos los grados tengan las mismas oportunidades de concurrir y encontrar un espacio propio donde tanto el material como el bibliotecario estén a su disposición. Supuestamente, el maestro de grado planificará la tarea de manera que todo el trabajo de investigación de sus alumnos pueda llevarse a cabo dentro de ese horario.
En la práctica no sucede de esa manera. El bibliotecario se transforma en otro docente que "da clase" y planifica actividades para esa hora y, a pesar de que el maestro de grado está obligado a acompañar a sus alumnos, no participa de esa clase, delegando la responsabilidad en el maestro bibliotecario.
Y, curiosamente, cuando la tarea de aula requiere de los servicios bibliotecarios, éstos no se usan. Si el maestro planifica actividades de lectura, las mismas se realizan con los libros de texto dentro del salón de clase o, en última instancia, es el maestro quien retira el material de la biblioteca para usarlo en el aula.
En el caso de que haya que elegir algún texto, el maestro propone los que él mismo seleccionó y, luego de leérselos a sus alumnos (escuchadores) les permite una opción dentro de esas lecturas previamente seleccionadas por él. Supone que, de esta manera, los chicos tuvieron la posibilidad de elegir y que la situación se ha resuelto democráticamente.
Pero los alumnos, no tuvieron acceso al libro. El maestro confundió "leer" con "escuchar". El Libro, protagonista principal de la lectura estuvo ausente.
La repetición de los hechos establece la norma y los transforma en Verdad. Entonces es normal que un director diga que el bibliotecario "está dando clase en un grado".
O, al recibir la visita de un escritor, lo reciban diciéndole que "trabajará" con determinado grupo de alumnos.
No obstante, se establece como propósito de la lectura, en proyectos y planificaciones, "leer por placer", aunque los hechos desmientan las palabras y no se pueda escapar al trabajo escolar, que no admite el ocio.
"Apenas se ha dicho algo sobre el placer del texto en cualquier parte aparecen dos gendarmes preparados para caernos encima: el gendarme político y el gendarme psicoanalítico: futilidad y/o culpabilidad, el placer es ocioso o vano, es una idea de clase o una ilusión." 1
Y el libro continúa ausente, sustituido por fotocopias o por la lectura realizada por el maestro, con la habitual y repetida justificación "los libros son caros", no se le puede pedir un libro a los alumnos.
1 - En: BARTHES, Roland. El placer del texto. - Buenos Aires : Siglo XXI, 1974. - p. 73-74.
Como hemos recibido numerosas cartas elogiando nuestra "información adicional" enviada por Hebe Zemborain, referida al poeta José Sebastián Tallon, apelamos a su generosidad solicitándole esta:
José Sebastián Tallon, cuya poesía ha acompañado a varias generaciones de argentinos, nació en Buenos Aires el 17 de setiembre de 1904 y falleció cuatro días antes de cumplir los cincuenta años, el 13 de setiembre de 1954. Doble motivo pues, para recordarlo.
Perteneció al Grupo de Boedo (1922) que junto con el de Florida (1924) "Sacudió el marasmo de la vida intelectual del país", al decir de César Tiempo quien en un sabroso artículo comenta una particularidad sobre el Grupo y dice: "¿Por qué precisamente Boedo? Ninguno de los integrantes vivía en el barrio, el director de la Revista (Los Pensadores) vivía en Wilde, Castelnuovo en Sadi Carnot, Tallon en Brasil, Gustavo Riccio en Rivadavia al 2000, Roberto Arlt en Flores, Echegaray en Monroe, yo en Estados Unidos... ¿A qué venía la etiqueta de marras? La intención del bautista, en quienes algunos creyeron reconocer a Enrique González Tuñón, cuya dicacidad era inagotable como su talento, fue evidentemente burlona. Al subrayar la procedencia de los integrantes quiso decir que venían de extramuros. Lo notable del caso era que el único habitante auténtico de Boedo era González Tuñón, que vivía en la calle Yapeyú".
Tallon publica su primer libro, Pan de Migración, a los veintiún años, que le vale el aplauso y el aliento de los jóvenes poetas y escritores de la época. Dos años después aparece Las Torres de Nuremberg, que durante setenta y siete años ha recorrido las Antologías de habla hispana.
Después de Las Torres sobrevino el silencio. Comenta Luis Emilio Soto en el prólogo para un ensayo del poeta publicado después de su muerte: "Nada de lo que Tallon había publicado conformaba ya su propia exigencia, casi enfermiza... Muchas veces, antes de caer enfermo, había optado por el silencio, presa de una autocrítica a ultranza".
Sin embargo era el suyo un silencio creador, extraordinario dibujante y caricaturista, preparaba con fervor las ilustraciones para una edición de Las Torres, que el tiempo no le permitió concluir y recién en 1962 sus amigos concretaron sus deseos en una edición de Kapelutz, con ilustraciones de Tallon completadas por Fernando Colombo.
Muchas fueron las opiniones y evocaciones cuando se conoce la noticia de su muerte, entre ellas: "Fue desde temprano y para siempre, por derecho propio, huésped de las Antologías líricas", Germán Berdiales. "Desbordantes, como casi todo en él, fueron sus cartas...Tallon nunca tuvo teléfono...él prefirió la carta", Augusto Mario Delfino. "Fue un raro y maravilloso ejemplar de hombre", Lázarto Liacho. "José Sebastián Tallon tuvo tres pasiones: la Justicia, la Amistad y los Niños. A estos últimos él, que fue siempre tan pobre, les dejó la riqueza más grandes, el tesoro de sus versos", Juan G.Ferreyra Basso. ..."Y cuando pase un siglo... Yo viviré en la Torre" ¿Podremos ir a visitarte? ¡Por supuesto!.. Y comeremos tortas fritas.
Las risas infantiles brotaban espontáneas y pedían más, más dibujitos que el poeta nos regalaba con generosidad.
I
Raquel:
Felicitaciones por el número 50, y los 5 años de El Mangrullo.
II
Hola Raquel:
Me alegro siempre de tener noticias tuyas.
Quiero contarte que el sábado 23 de octubre, estoy por estrenar un espectáculo en homenaje a Cortázar.
Se realizará en el Centro Cultural de la Cooperación, Avda. Corrientes 1543, de la ciudad de Buenos Aires.
Te mando un abrazo y mis felicitaciones,
III
Muchísimas gracias por este envío.
La riqueza de su contenido, las "Torres:.." de nuestro querido Sebastián Tallón se nos aparecen entre las nubes con la sonrisa de su entrañable autor y desde cada rincón, junto a ustedes, sentimos hondamente la plentitud de este homenaje.
Con profundo cariño,
IV
¡Qué preciosas efemérides!
Gracias por compartirlas.
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En Las torres de nuremberg / José Sebastián Tallon. - Buenos Aires : Kapelusz, 1962. |
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¿Por qué no puedo acordarme
del instante en que me duermo?
¿Por qué nadie puede estar
sin pensar nada un momento?
¿Por qué, si no sé qué dice
la música, la comprendo?
¿Quién vio crecer una planta?
¿A qué altura empieza el cielo?
¿Por qué a veces necesito
recordar algo y no puedo,
y después, cuando me olvido
que lo olvidé, lo recuerdo?De qué color es la luna
¿Por qué no hay ángeles negros?
¿Por qué no puedo correr
cuando me corren en sueños?
¿Por qué hay gallinas que cantan
como los gallos? ¿Y es cierto
que hay relojes que se paran
cuando mueren sus dueños?
Y el pelo, ¿cómo nos crece?
¿por cuál de sus dos extremos?
Y los peces, cuando duermen,
¿tienen los ojos abiertos?
¿Por qué decimos con jota
mojca, rajgo, mujgo, frejco?
Y el gato, ¿sabe que es él
cuando se ve en el espejo?
¿Y sabe alguien en dónde,
y cómo y cuándo, vivieron
los treinta y dos abuelitos
de sus ocho bisabuelos?
¿Y podrá decir, quien pueda,
contestar a todo esto,
por qué en los días de lluvia
me siento un poco más bueno,
y lo que piensan las vacas
que rumian en el silencio
del atardecer, echadas
y tristes, mirando lejos?
José Sebastián Tallon
En Montevideo, desde el 9 al 27 de octubre, se llevará a cabo la visita de una delegación sueca, que instalará una carpa con la exposición de Astrid Lindgren, la autora de Pippi Mediaslargas, un personaje de la literatura infantil nórdica. Esa actividad será la introducción a un posterior taller de plástica y un espectáculo llamado Pippi en el Circo, a cargo de los profesores suecos.
El día 21 se presentarán los libros A Suecia fui... y con Pippi volví... de María del Carmen Mir y Montevideo ciudad de encuentros Pippi y Malú... dos personajes de cuento, de Igancio Martínez, quien dará una charla sobre la Literatura Infantil en Uruguay.
Esta presentación será en la Biblioteca del Archivo Municipal de la Ciudad, ubicada en la Intendencia Municipal de Montevideo.
Allí se anunciará el tercer encuentro, que ya está programado.