EL MANGRULLO


Año 4 Número 41 - 1 de diciembre de 2003
Editora responsable: Raquel M. Barthe
mangrullo@sion.com
www.angelfire.com/stars/rbarthe

Boletín dedicado a la Literatura Infantil y a la Lectura.


El Mangrullo en Internet
www.usuarios.sion.com/mangrullo

ISSN 1666-3403 (correo electrónico)
ISSN 1666-3411 (en línea)

Auspiciado por la Secretaría de Educación del GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, por RESOLUCIÓN N° 117 / 5 de julio de 2001 y Tecnología de la Nación, por RESOLUCIÓN N° 107SE de abril de 2002.

Las notas firmadas expresan ideas y opiniones que son responsabilidad de los firmantes y que no representan necesariamente las ideas y opiniones de EL MANGRULLO.


SUMARIO:

1 - Planificar la estructura en un texto literario - Raquel M. Barthe
2 - Hay - Cristina Martín
3 - El Libro Recomendado - Por la Prof. Zulma E. Prina
4 - Cartas de lectores/as
5 - El Buzón Loco
6 - Noticias


PLANIFICAR LA ESTRUCTURA DE UN TEXTO LITERARIO

Raquel M. Barthe


Cuando el lector está frente a una obra literaria que lee con fluidez, siente que el texto ha salido de la pluma del escritor (ahora seguramente de su PC) con la misma facilidad con que él lo está leyendo. Y ése es el mérito de un buen escritor: que su esfuerzo no se trasluzca en su obra. Pero... bien se dice que "toda obra de arte tiene un 10 % de inspiración y un 90 % de transpiración". Y es verdad; la chispa de la inspiración es sólo eso, un instante. Y luego viene el trabajo y el esfuerzo que nunca debe llegar a percibirse. Según Cassany1, "Los buenos escritores hacen más planes que los mediocres y dedican más tiempo a esa actividad antes de redactar el texto. Los primeros planifican la estructura del texto, hacen un esquema, toman notas y piensan un rato en todos estos aspectos antes de empezar a redactar." Y también dice que "Los buenos escritores revisan y retocan el texto más veces que los escritores poco competentes."

¿Cuántos borradores se esconden detrás de lo que leemos? ¿Cuánta escritura y re-escritura oculta un buen libro? ¿Qué estrategias de composición utilizó el escritor? ¿Se puede escribir lo mismo con diferente formato?

A continuación propongo un ejercicio de escritura que consiste en cambiar la "superestructura", manteniendo el contenido. Trataré de demostrar que se puede lograr un cruce entre "trama" y "función" de un texto.

En el número anterior, utilicé como ejemplo un texto narrativo en primera persona, cuyo protagonista podría haber sido un pre-adolescente de clase media acomodada (según se desprende de su discurso). En este número veremos si es posible utilizar la estructura del reportaje, de la noticia periodística, de una carta o, incluso, de un acta.

Comenzaré por el REPORTAJE:

Periodista: -Ramiro, ¿qué pasó el lunes cuando regresaste de la escuela?

Ramiro: -Yo siempre soy el primero en llegar a casa porque mi mamá, cuando sale del trabajo, pasa a buscar a mi hermanita al jardín de infantes y entonces llega un poco más tarde. Todo comenzó en la cocina: la heladera estaba abierta y gran parte de los alimentos desparramados por el piso. Yo sabía que a esa hora en la casa no había nadie más que yo y mi perro. Y también sabía que eso me convertía en el principal sospechoso y que mamá me culparía del desastre. Por eso pensé que tenía que apurarme a poner todo en orden.

Periodista: -¿No se te ocurrió pensar que podía ser obra de algún ladrón?

Ramiro: -Al principio no y me puse a acomodar la comida en la heladera y empecé a limpiar las gotas de leche del piso y como no estaba el envase, seguí el rastro hasta el comedor con miedo de encontrar la alfombra persa sucia también, pero lo que encontré fue peor porque el plato de porcelana de la abuela estaba en el suelo, hecho añicos. Entonces sí que me dio miedo y pensé en ladrones y que todavía podían estar adentro y llamé a la policía.

Periodista: -Y mientras esperabas, ¿qué hiciste?

Ramiro: -Yo no me atrevía a salir del comedor y me escondí detrás de la puerta a esperar que llegara la policía, pero mientras estaba allí podía espiar por la hendija de las bisagras y me di cuenta de que también faltaba el plato de la tía Adelfa, el que hacía juego con el de la abuela. Tenía ganas de encontrarlo antes de que volviese mamá para que no se enojara, pero no sabía qué hacer.

Periodista: -Y te quedaste ahí, supongo...

Ramiro: -Bueno... sí y no, es decir, al principio no me moví, pero después no aguanté más y subí al dormitorio de mis papás; fui también al mío y después al de mi hermanita; recorrí toda la casa, el garaje y los tres baños, el lavadero y el cuartito bajo la escalera, donde se guardaban los cachivaches...

Periodista: -¿No creés que fue una imprudencia?

Ramiro: -Ahora me doy cuenta de que lo fue, pero en ese momento no podía pensar bien y no me di cuenta. No sé por qué, pero tenía la sensación de que la casa se había vuelto loca; en cada lugar encontraba una nueva catástrofe y no dejaba de pensar: "mi casa está loca, mi casa está loca"; faltaba la colcha de mi cama y la almohada de mi hermanita; las pantuflas de papá estaban en el garaje y el canasto con la ropa para planchar, misteriosamente, había pasado del lavadero al baño.

Periodista: -¿Y cuándo fue que apareció tu perro?

Ramiro: -¡Ah, sí, Rigoleto! De repente caí en la cuenta de que Rigoleto no había salido, como de costumbre, a recibirme y entonces otra vez tuve miedo porque Rigoleto siempre es el primero que viene ladrando y pensé que podía haberle pasado algo malo.

Periodista: -¿Y qué hiciste?

Ramiro: -Y... lo llamé, "¡Rigoleto, Rigoleto!", hasta que por fin escuché los ladridos desde el jardín y salí a su encuentro. Él también corrió hacia mí y por eso no llegué hasta la cucha.

Periodista: -¿Entonces no te diste cuenta de qué era lo que pasaba?

Ramiro: -No, si yo hubiera llegado hasta el fondo del jardín, hubiese descubierto el misterio mucho antes, porque Rigoleto escondía allí su propio secreto.

Periodista: -¿Y qué sucedió, entonces?

Ramiro: -Lo que pasó fue que justo en ese momento llegaron todos.

Periodista: -¿Quiénes son "todos"?

Ramiro: -Llegó un patrullero con cuatro policías y mi mamá con mi hermanita... y los vecinos que oyeron la sirena y que también salieron a la calle para ver qué pasaba. Y yo fui a abrir la puerta con Rigoleto. Parece que alguien llamó al noticiero de la TV y enseguida apareció un camión y más gente con micrófonos, cables y cámaras de video...

Periodista: -Y atraparon a los ladrones...

Ramiro: -¿Qué ladrones? No, no había ninguno. La policía entró y registró toda la casa hasta que llegaron al fondo del jardín y se les ocurrió mirar dentro de la cucha de Rigoleto.

Periodista: -Y si no había ladrones, ¿podés contarnos qué había pasado?

Ramiro: -Sí, claro, lo que sucedió fue que Rigoleto es un perro de buen corazón y le había dado refugio a una gata que iba a tener gatitos y allá, en el fondo de la cucha, estaba la colcha de mi cama, la almohada de mi hermanita y el plato de la tía Adelfa con leche para alimentar a la madre y a la cría. ¡Mi casa no estaba loca! Pero yo sí me volví loco; loco de alegría cuando descubrí el origen de los extraños sucesos.

Raquel M. Barthe


1 CASSANY, Daniel. Describir el escribir : cómo se aprende a leer. -- Buenos Aires : Piadós, 1997. -- ISBN 950-12-7537-X.


Este es un pequeño homenaje a Oscar Montenegro. Es cierto que era un grande. Me gustaba, además, su sentido del humor entre irónico y picante. Va mi homenaje a través de mi poemas "HAY" que a él le gustaba. Me lo había dicho hace muy poco.


HAY

En tu casa hay un gato
cien gusanos y un ratón,
en mi patio, una huerta
dos jazmines y un limón.

En mi cama hay elefantes
un delfín y un tiburón,
en tu pie hay dos pantuflas
callo duro y sabañón.

En tu luna, un subibaja
una hamaca y un dragón,
en mi mano hay un anillo
dos bichitos y un botón.

En mi pelo, cuatro piojos
moño verde y peinetón,
en tu panza hay un ombligo
aire suelto y una flor.


Cristina Martín


EL LIBRO RECOMENDADO

Por la Prof. Zulma E. Prina

COLOMBO, Cristina. Julieta y Leandro : agenda confidencial / Cristina Colombo. - Buenos Aires : Sudamericana, 2002. - 128 p. : il. ; 22 cm. - Colección La pluma del gato. Serie Infantil ; 10). - ISBN 950-07-2295-X.


Julieta y Leandro, agenda confidencial, de Cristina Colombo, es una novela para preadolescentes, donde estos dos "medio-niños" son los protagonistas.

Leandro, con sus once años (y por cumplir doce), se enamora tremendamente de su nueva vecina, Julieta.

Viven su aventura de niños enamorados, en "Las Flores", provincia de Buenos Aires. Leandro, que es la voz narrante, relata los momentos alegres o tristes de la familia, las travesuras de los hermanos menores de ambos que los siguen, los espían sin dejarlos un minuto en paz.

Emociones, arrebatos y travesuras de una edad muy especial. Pero una noticia los sorprende: Julieta debe partir con su familia a Buenos Aires y es aquí donde Leandro decide escribir su Diario. A través de él, vivimos las emociones de dos niños que se quieren, sus sueños, sus relatos del día a día.

La autora expresa con lenguaje sencillo, las emociones, los sentimientos de estos chicos que, a veces se dilatan en la voz de Leandro. Parecería que el mismo autor se une a los pensamientos del protagonista.

Idas y vueltas, tristeza por la separación obligada, una casa misteriosa, un campeonato de fútbol, el cumpleaños de Leandro y la enfermedad de un amiguito. Y... el regreso de Julieta, todo, desprendiéndose de las páginas del Diario, con las permanentes cartas como puente de amor, como un camino hacia el mañana del reencuentro.


CARTAS DE LECTORES/AS

I.

Estimada Raquel:
Casi desde los comienzos de El Mangrullo por correo electrónico estoy suscripta a tu publicación. La leo con mucho interés, ya que al haber asistido aquí, en Montevideo, al encuentro sobre Violencia en la literatura infantil que tú expusiste con brillantez, el 25.05.2002 quedé vinculada a tus ediciones.
Además de ser Docente en educación inicial, tengo la licenciatura en Lit. Infantil y Juvenil que departe nuestra amiga en común Sylvia Puentes de Oyenard y he tenido la oportunidad de realizar talleres de Cuentacuentos con pequeñines de dos años, así como también con abuelos y nietos.
Desde el año 1998 a la fecha, tengo un espacio dedicado a la difusión de la literatura infantil y juvenil, en un medio de prensa que se publica semanalmente (SEMANARIO HEBREO) y por el cual se comentan libros, obras de teatro, encuentros con la palabra y todo lo referente al quehacer literario destinado a la etapa etaria que nos ocupa.
En tu publicación del 1 de octubre de 2003, en el artículo ¿Cómo estar al día en Literatura Infantil?, expresas una serie de ideas con las que no concuerdo. Personalmente, cuando sugiero la lectura de algún material, éste ha sido profundamente analizado. El respeto que nos merece el niño que lee, como el adulto que lee al niño y el adolescente lector, nos impide dejarnos llevar por el "autor de moda" o los vientos cargados de catálogos comerciales que venden un éxito editorial.
Cuando te preguntas sobre el peso de las editoriales: " ...será acaso porque son los que regalan los libros que luego aparecen reseñados?"... Yo respondo que en nuestro espacio se fomenta una crítica literaria "a conciencia". Leo todo el material que llega a mis manos antes de recomendarlo. Me encargo de investigar en la biografía del autor y del ilustrador. Oportunamente he sugerido lecturas de libros que no necesariamente están en el ranking de la temporada. He revalorizado la literatura de todos los tiempos poniendo el acento en los Cuentos tradicionales. Y por sobre todas las cosas, me he propuesto desarrollar el goce estético por lo leído , apelando a la comunicación entre padres e hijos.
Tan objetiva ha tratado de ser nuestra crítica que no me he perdido de asistir a todas las convocatorias dedicadas al tema, para poder comparar y entregar publicaciones cristalinas.
Lamento la longitud del mensaje, pero me vi en la libertad de expresarte mi respeto por tu esfuerzo y tu consideración por mi crítica orientadora, que en nuestro caso es puramente académica. Lo comercial no nos interesa.
Desde Montevideo-Uruguay, seguiré informándome a través del MANGRULLO, pues creo en la palabra y la comunicación, como perpetua cultura entre los pueblos.
Con afecto,
Dinorah Polakof

II.

Querida Raquel:
Muy interesante el modo como nos llevaste a la descripción de la acción a través del artículo que encabeza el último Mangrullo. Es una estrategia más que apropiada para recomponer la tendencia instalada en las competencias comunicativas hacia la fragmentación que impide seguir el hilo de una conversación. La tomo como base para preparar una actividad en talleres con padres que tienen dificultades para la comunicación.
¡Espectacular, Raquel!
Un abrazo desde nuestra Patagonia.
Paulina

III.

Querida Raquel:
Me pareció muy bueno tu artículo "Cuando la acción describe".
Es muy claro, lleva a la reflexión y también, con muy pocas palabras, es sumamente descriptivo.
Gracias.
Marina Fernández

IV.

Raquel:
Me interesó llevar a los docentes de mi escuela tu cuento para ilustrar la descripción implícita y a mi nieta por la frescura y vivacidad del cuento.
Qué interesante el correo que recibiste.
¡Felicitaciones!
Susana Taboada

V.

Estimada Sra. Barthe:
Muchísimas gracias por su e-mail. El cuento me encantó.
Tengo pensado utilizarlo en un par de semanas después de repasar el vocabulario de las partes de la casa con mis alumnas.
Mis alumnas están aprendiendo español como segunda lengua. Están en su segundo año.
Creo que les va a entusiasmar mucho la idea de que la autora me haya autorizado a leerles el cuento a ellas específicamente.
Mi objetivo es incluir más lecturas en todas las unidades. Estoy convencida de que una forma de adquirir más vocabulario, reforzar estructuras gramaticales y entender la lengua, es a través de la lectura.
Por eso este cuento, por su organización, tema y también por ser corto, me pareció ideal.
A veces me resulta difícil encontrar cuentos que se acomoden tan bien a las necesidades de mis alumnas.
"Mi casa está loca" me resultó perfecto.
Muchísimas gracias por autorizarme a leer este cuento a mis alumnas.
Atentamente,
Vicky Masson

VI.

Raquel:
¿Sabés una cosa? Sí debés saberla... Las palabras gatean, corren, vuelan. Como las hojas del "Arbolito Serafín", sin ropa, se van de viaje. A veces, el viaje dura años y cuando vuelven las pobres palabras están un poco descuajeringadas, pero cuando la memoria las estira, otra vez, de puro nobles, recuperan su color, su perfume.
¿Sabés una cosa?, el poema de María Hortensia, ése, sí, el que da tema a este mensaje, tiene olor a sopa, me recuerda el invierno y me devuelve a mi "bebé" de ocho años, con la nariz pegada a la ventana del patio repitiendo esos versos que me cortaron el aliento de emoción, porque no sabía que ese poema (que también sé línea a línea) era de María Hortensia.
Este poema que había naufragado en algún cuaderno de clase de mi hijo y que casi veinte años después, me devolvés, hoy, domingo, como un caramelo para comer despacito. Este domingo en que gracias a vos, tan atenta siempre a los menores detalles, recupero, de un plumazo, la infancia de Matías. Y en plena primavera, es invierno con hojitas abuelas y con nenes que todavía, se sientan en la falda de su mamá.
Gracias, Raque, sinceras, emotivas gracias y un abrazo grande como una casa,
Olga Drennen

Lacau, María Hortensia. El arbolito Serafín [audio-libro] / María Hortensia Lacau ; ilustraciones Pilar Ribas Maura ; locución Graciela Alejandra Troncoso -- Buenos Aires : MHRSYS, 2003.-- (Colección Cuentos con orejitas. Serie Jacarandá).


VII.

Hola:
Me llamo Nora Mainet, soy psicóloga social y coordino un grupo de lectura cuyos integrantes son chicos y chicas entre 12 y 14 años.
Necesito que me ayuden a encontrar cuentos breves o historietas que aborden la perspectiva de género.
Si conocen algún material, por favor indiquen el nombre y la editorial a esta dirección: maican@alternativagratis.com

VIII.

Estimada Raquel:
Hace poco tiempo me suscribí a "El Mangrullo" y estoy muy contenta. El material y la información son muy interesantes. La felicito por la iniciativa.
Yo escribí y edité por mi cuenta un libro de cuentos para chicos y me encantaría hacerle llegar un ejemplar y que alguien con su trayectoria y conocimientos me diera su opinión.
En ese sentido le ruego me diga a qué dirección se lo hago llegar.
Muchas gracias por su atención,
Alejandra Luccioni

Los libros para comentar en El Mangrullo deben enviarse a:
Raquel M. Barthe
Padre Montes Carballo 1578
C1407IXB - BUENOS AIRES



I.

AVERBACH, Márgara. Cuentos de la Brújula. / -- Buenos Aires : Santillana, 2003. -- (Colección Cuidar y Querer)


Los Cuentos de la Brújula hacen hablar a los elefantes, las ovejas y las luciérnagas. Los árboles y las nubes tienen sentimientos y miedos. Esta animación, propia de un libro infantil, inspira un profundo respeto hacia la naturaleza y sus ciclos.

Los personajes de los cuentos van creciendo y tomando cada vez más autonomía, a la vez que van forjando su identidad original. Esta identidad está dada por un nombre -en el caso del elefante-, por una forma -en el caso de la nube-, o por una personalidad diferente al grupo, en el caso del camaleón que se hizo amigo de una araña, aunque su madre "hubiera querido que su hijo fuera un gran cazador" (p. 45).

Él "lo hacía a su manera y su manera era distinta..." (p. 49). Relacionado con la autonomía y la originalidad de cada ser, está el coraje para ser diferente y la perseverancia para llevar adelante una tarea difícil. Aunque la jirafa y el rinoceronte coinciden en que "es feo que no lo vean a uno", no se quedan con esa realidad y se embarcan en un proyecto de cambio para que esa situación se revierta.

Es muy llamativa la amistad que se da entre animales muy diferentes y que el lector generalmente asocia como enemigos: una morsa y un oso; un camaleón y una araña; una jirafa y un rinoceronte. Son precisamente las diferencias las que hacen de la amistad algo especial y auténtico: el otro es respetado por lo que es, y no en beneficio propio. En varios de los cuentos, los amigos diferentes se ayudan mutuamente para salir de una situación difícil. Así, la morsa "tenía que sacudir" al oso para que siguiera adelante (p. 29). Los amigos son generosos y agradecidos.

Los cuentos, además, están llenos de sabiduría, en general encarnada en los abuelos de los personajes. Es la sabiduría que da el paso del tiempo. "Los árboles, todos los árboles cuando nacen, creen que lo importante llegará a su tiempo y no vale la pena apurarse" (p. 83). Es la sabiduría de saber esperar el momento justo para darse un nombre o para escuchar otras ideas diferentes de las propias. La sabiduría, así concebida, está ligada a la paciencia y al respeto.

Lourdes Majdalani

II.

PALERMO, Miguel Ángel. Lo que cuentan los collas / Miguel Ángel Palermo ; ilustraciones Xulian Roldán . - Buenos Aires : Sudamericana, 2003. - 64 p. : il. ; 22 cm. -- (Clección Cuentamérica). - ISBN 950-07-2431-6.


Miguel Ángel Palermo narra cinco historias de origen popular, pero lo hace con un estilo fresco y ameno que atrapa de inmediato a los lectores de cualquier edad.

Además, supo seleccionar estos cuentos, muy atractivos, que ilustran acerca de la cultura colla y, para que el lector pueda comprender en profundidad, tanto los textos como la idiosincrasia de esos pueblos, comienza con una introducción que, sin caer en didactismos, lo informa y ubica en el tiempo, la historia y la geografía donde se encuadra la cultura colla.

Al final agrega información adicional, muy puntual y precisa y, pese a que el libro se lee desde la narrativa, los relatos logran despertar la curiosidad y el deseo de conocer más sobre todo lo que concierne a estos pueblos aborígenes. Esto lleva a leer el libro hasta la última página con la intención de llegar hasta las fuentes mismas de esta literatura popular e, incluso, visitar la Quebrada de Humahuaca para encontrase con las raíces del folclore colla.

Ana María García


NOTICIAS

Programa Radial "Café Literario"

La Cámara Argentina de Publicaciones auspicia dos micros sobre interpretación de textos, lectura de fragmentos y recomendación de literatura en el programa radial Café Literario que se emite en Radio Ciudad AM 1110 los días domingos de 21 a 23 horas.

CAMARA ARGENTINA DE PUBLICACIONES
Lavalle 437 6º D
C1047AAI - BUENOS AIRES
Argentina
Tel: (54-11) 4394-2892/4326-4052
info@publicaciones.org.ar
www.publicaciones.org.ar

Consultar el Índice

Arriba

Principal