El Mangrullo en Internet
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Auspiciado por la Secretaría de Educación del GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, por RESOLUCIÓN N° 117 / 5 de julio de 2001.
Las notas firmadas expresan ideas y opiniones que son responsabilidad de los firmantes y que no representan necesariamente las ideas y opiniones de EL MANGRULLO.
SUMARIO:
1 - El poder y la educación (Raquel M. Barthe)
2 - Escriben los chicos
3 - El Libro Recomendado
4 - Cartas de lectores/as
5 - El Buzón Loco
La llamada "raza blanca, occidental y cristiana" ha optado siempre por el modelo de "árbol-raíz" que, por su estructura jerárquica, favorece el desarrollo del Poder.
Es notable cómo se reproduce esta estructura desde sus formas básicas más simples (la familia), hasta las más complejas (países hegemónicos y países periféricos). El régimen escolar resulta un exponente claro de esta estructura de jerarquía vertical. Y es donde se ahorma y moldea a los integrantes de una sociedad dependiente, sometida, insegura y estructurada que no cuestiona el Poder.
En este tipo de sociedades se prioriza la relación de competencia; pero no como la búsqueda de la propia identidad a través de la comparación con los pares, sino en su forma más salvaje de rivalidad, donde muchos pierden para que muy pocos ganen. Y la ganancia (el premio buscado) es el Poder sobre los vencidos. La competencia no es entonces una comparación, sino una confrontación entre enemigos. La victoria se funda sobre la derrota de los otros.
La atmósfera es autocrática, aunque la mayoría de las veces, en forma encubierta, pero igualmente efectiva.
Mediante una política educativa organizada y eficaz, se mantiene a la masa entretenida, creando la sensación de que ese entretenimiento dirigido es recreación. Se la mantiene ocupada pasivamente, que no es lo mismo que activa como exige una verdadera re-creación. De esta manera, el Poder evita que esa masa piense y cuestione sus decisiones y se asegura de que no haya oposición ni disenso.
Los individuos de menor jerarquía resultan descartables y sustituíbles, a quienes se puede sacrificar para que los de mayor jerarquía conserven su posición de Poder.
IGUALDAD Y UNIFORMIDAD - DIVERSIDAD Y DIFERENCIA
Así se confunden igualdad con uniformidad y diversidad con diferencia.
El uso obligatorio del delantal blanco trata de ocultar las diferencias. Las "blancas palomitas" aparentan ser todas iguales (uniformemente iguales), pero el guardapolvo sólo iguala la apariencia porque no iguala las oportunidades ni los derechos.
En cuanto a diferencia/diversidad, no se trata de un problema semántico, sino conceptual. La complicación nace con esta nueva palabra de moda que comienza a aparecer en el discurso social y queda vacía de contenido al confundirse con un sinónimo de "diferente". O, peor aún, al aplicarse a los alumnos con dificultades especiales.
Entonces queda claro que el modelo NORMAL es uno solo y hay que ser benevolentes y tolerantes en la aceptación de todos aquellos que resulten diferentes del modelo (hay que aceptarlos "a pesar de todo" y gracias a la buena voluntad de los normales).
El concepto de DIVERSIDAD significa que coexisten múltiples modelos en paridad y no hay una norma que establezca cuál es el mejor ni clasifique, catalogue o jerarquice a todos los modelos existentes.
La diferencia provoca y favorece la lucha de poderes. La marginalidad, la exclusión, la discriminación y la violencia son una consecuencia permanente.
Francesco Tonucci lo muestra con gran claridad en una viñeta alusiva a la que tituló: La máquina de la escuela (1970).1
CULPA Y RESPONSABILIDAD - PERDÓN Y DISCULPA
La culpa de todos los males es como una enorme pelota de la que nadie se hace cargo y a la que cada uno empuja y hace rodar hacia otra parte. Los males son exteriores al ser humano que, en su incapacidad de autocrítica y de poder asumir responsabilidades, busca culpables donde no quede involucrado.
El behaviorismo que rige el modelo se basa en el estímulo-respuesta y, por lo tanto, la norma es el régimen de premios y castigos.
La culpa exige castigo y el culpable pide perdón. Los sujetos jerárquicamente superiores -que ejercen el Poder- son los que se arrogan la facultad de otorgar (o no) el perdón, de castigar y de premiar. El hombre común no es dueño de la situación, sino solamente un engranaje más de la gran maquinaria que sostiene el Poder.
Pero la naturaleza ofrece también otros modelos, como por ejemplo el sistémico (en el cual se basa el equilibrio ecológico), donde cada elemento es interdependiente con los demás y la cooperación entre unos y otros es necesaria para mantener el equilibrio y asegurar la pervivencia de todos. Cada uno, por insignificante que parezca, es absolutamente imprescindible e insustituible. Y cada uno, también, es capaz de asumir la Responsabilidad para desempeñar su función.
En una sociedad de tipo sistémico, quien es responsable, puede reconocer sus errores, hacerse cargo de ellos y enmendarlos. Es dueño de sí mismo y de la situación. Entonces no pide perdón, sino que ofrece disculpas.
Puesto que lo que se espera es justicia y la reparación del daño, el castigo no tiene lugar más que como venganza, lo que resulta inservible para la comunidad.
En una sociedad con estructura de árbol-raíz, se educa en la obediencia y el sometimiento; no se propicia la iniciativa privada ni la creatividad. Se pasa de la teoría a la práctica mediante estatutos y normas preestablecidas que conforman "recetas" uniformes, con resultados previstos y predecibles.
Es por eso que no hay praxis.
PRAXIS
Por el contrario, en una sociedad de tipo sistémico, se favorece la creatividad, el libre pensamiento y la reflexión. Cada miembro puede plantearse sus propios interrogantes, buscar respuestas, elaborar hipótesis, ponerlas a prueba y reelaborarlas aprovechando sus errores para hallar soluciones adecuadas a cada situación problemática que se le presenta.
Esta particular capacidad para reflexionar sobre la teoría y poder relacionarla con la realidad, encontrando estrategias propias, es lo que se denomina praxis y media entre la teoría y la práctica, permitiendo al sujeto asumir sus responsabilidades frente a la vida. De esta manera puede analizar los hechos como consecuencias lógicas de causas previas (leer la vida dentro de su contexto) y establecer las relaciones de causa-consecuencia para avanzar sobre bases más firmes.
LA ESCUELA DEL PODER
Luego de lo expuesto, analizaré la política educativa en la Argentina.
Desde la época de Rosas se ha ido construyendo nuestra política de educación en forma sistemática, gradual y progresiva, pero coherente para mantener el Poder.
Así lo demuestra, por ejemplo, la orden que recibe el Inspector General de Escuelas, Dr. Saturnino Segurola, el 27 de mayo de 1835, donde se le comunica que todos los preceptores, empleados y alumnos de las escuelas del Estado y particulares, deberán usar la "divisa punzó", de acuerdo a las disposiciones vigentes porque el gobierno estaba persuadido de que, "cuando desde la infancia se acostumbra a los niños a la observancia de las leyes del país, y por ello al respeto debido a las autoridades, esta impresión quedándole grabada de un modo indeleble, la Patria puede contar con ciudadanos útiles y celosos defensores de sus derechos". 2
Esta idea de instrucción como forma de sometimiento del individuo, también puede corroborarse en la "educación" de las huérfanas, que debió circunscribirse a lo estrictamente necesario "para ayudarse a las necesidades de la vida"; esto equivalía a leer, escribir, cuatro reglas de aritmética, moral, doctrina cristiana y costura.3La prescripción estaba acompañada de un cambio en la fórmula del Juramento, mediante la cual la Rectora del Colegio preguntaba a la candidata: "¿Prometés ser fielmente adicta a la causa Nacional de la Federación que han jurado sostener todos los pueblos de la República Argentina, y comportaros en el Colegio de tal modo que algún día seáis el honor de nuestra Patria?" y la postulante debía contestar: "Sí, prometo".4
Por otro lado, el decreto del 7 de enero de 1836 obligaba a los egresados de la Universidad a acreditar, mediante información sumaria, haber sido obedientes y sumisos a los superiores y ser notoriamente adictos a la causa nacional de la federación; sin este requisito no se expedían los títulos de doctor o de abogado y, a partir de 1836, todos los títulos expedidos por la Universidad fueron con la declaración de "adictos al régimen" y la presentación del juramento que prescribía la disposición correspondiente. El certificado era expedido por Rosas y en el Archivo Histórico de la provincia de Buenos Aires se encuentran numerosos expedientes que pertenecen, entre otros, a Carlos Tejedor.
Como puede notarse, nuestros gobiernos, mediante leyes, decretos, ordenanzas y todo tipo de decisiones arbitrarias, abusaron siempre del Poder para imponer sus ideologías, pero, desde entonces, han coincidido en el propósito de formar ciudadanos "obedientes y sumisos a los superiores".
Sin embargo, ante las teorías pedagógicas y psicológicas que se fueron desarrollando a lo largo de los años en todo el mundo y que revolucionaron la enseñanza, sería casi obvio que los cambios hubiesen llegado a nuestras escuelas. Y en teoría, llegaron. Y los docentes fueron instruidos según esas nuevas teorías.
Lamentablemente, la teoría llegó a través de un doble discurso, que se mantiene en la actualidad, y que la deja encerrada en un compartimiento estanco desde donde es imposible su aplicación. El maestro no puede llevarla a la práctica. Fue educado para obedecer y carece de creatividad como para realizar la praxis necesaria. Requiere la "receta", pero este nuevo discurso engañoso utiliza el eufemismo "bajada al aula". Entonces los resultados no son los esperados y es preciso encontrar culpables.
Y la queja (y la demanda) es: "mucha teoría, pero falta la bajada al aula", y entonces la culpa es de los capacitadores, de la sociedad, de los padres, de los chicos de hoy, de los políticos, etc.
Y la Escuela continúa igual que en la época de Rosas, pero aparentando cambios inexistentes. Y entonces es fácil responsabilizar a los maestros, pero una mirada más crítica y profunda nos revela que ellos son las víctimas y que están atrapados entre un estado que desde hace demasiado tiempo se dedica a la destrucción sistemática de la educación y una sociedad que se mantiene indiferente ante esta aniquilación.
Los verdaderos cambios podrían llegar a producirse si toda la sociedad tomase conciencia de la importancia de la Educación. Pero lamentablemente, un pueblo no ve en ella el futuro de todos y supone que es asunto exclusivo de aquellos que tienen hijos en edad escolar.
Un cambio radical exige cambios desde la base, comenzando por una formación de maestros en un nivel universitario y con estudios de deontología ética y profesional docente.
Ése sería el punto de partida para una propuesta de cambio seria y sincera. Y para lograrlo, ¿no sería hora de hacer una verdadera autocrítica y asumir responsabilidades?
Aceptar nuestros errores y aprovecharlos para reelaborar hipótesis sería el primer paso hacia delante, hacia un verdadero cambio.
Atrevámonos, todos unidos.
Raquel M. Barthe
1. En TONUCCI, Francesco. Con ojos de niño. -- Buenos Aires : Barcanova, 1988. -- ISBN 950-695-000-8. -- (p. 114-115)
2. Registro Oficial de la Provincia de Buenos Aires, Libro 11
3. Art. Nº 15 del decreto del 17/10/1835. -- En Registro Oficial de la República Argentina, 1810-1890. -- Buenos Aires, 1879-1890.
4. Art. Nº 19 del Decreto del 17/10/1835. -- En Registro Oficial de la República Argentina, 1810-1890. -- Buenos Aires, 1879-1890.
Las rosas son rosadas
las violetas son violetadas
y tu eres mi único sol.
Camila Jazmín Quevedo
Alina (9 años), nos regala sus poesías.
De un cohete espacial,
Que es especial
Margarita
Saca su valija
Chiquita y prolija.
Mamá de un saque
Y en un troquitroqui
Hizo el desempaque:
Un traje,
para el viaje
Un aeroplano
Para una mano
Y unos zapatos
Para el aterrizaje.
SENTIMIENTOS
Los sentimientos
juegan en el corazón
se visten de no sé qué
¿tendrán color
o se los llevará el viento ?
Creo que dibujan un cielo
como el mar
en el firmamento
AMANECER
Ese caballero
Tiene aventuras
en la poesía.
Cruza el misterio
Del atardecer
Con su caballo blanco
Que vuela
Como relámpago
Y vuelve de la mano
De un amanecer.
Ese caballero
Tiene aventuras
En la poesía!!!
Alina Isabel Perrig
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MONTAÑÉS CARREÑO, Zandra. Poemas embrujados / Zandra Montañez Carreño ;: ilustraciones Irene Otero. -- Málaga : Centro de Ediciones de la Diputación Provincial de Málaga, [2002]. -- 64 p. : il. col. ; 21 cm. -- (Colección Caracol) -- ISBN 84-7785-491-2. |
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MACHADO, Ana María. Mi reino por un caballo / Ana María Machado ; ilustraciones Elbio Arismendi ; traducción Rosa S. Corgatelli. -- Buenos Aires : Sudamericana, 2002. -- [32 c.a.] p. : il. col. ; 24 cm. -- (Colección Biblioteca ana María Machado). ISBN 950-07-2222-4. |
Ana María Machado juega con la poesía y cuenta para los más chiquitos esta bella historia inspirada nada menos que en Shakespeare.
(1)
Querida Raquel,
FELICITACIONES por este "Mangrullo 26" verdaderamente imperdible.
La entrevista a AMANDA URCOLA de BORGOGLIO es excelente y me pareció magnífico que rescataras la obra de gente tan maravillosa que calladamente, sin vanidades y con verdaderos esfuerzos realiza proezas de esa naturaleza.
En verdad, me conmovió y me pareció un homenaje muy bello el de su hija para el Maestro Urcola.
Volviendo a "El Mangrullo": Aplausos calurosos para "Editar " y "Autoediciones"... Me han aclarado muchos puntos que tenía en tinieblas.
Me encantó la colaboración de Velia Calvimontes y coincido con ella en su comentario sobre "Matilda" la obra de R. Dahl que considero magnífica y cuya lectura disfruté enormemente.
Ha sido una Edición de esas que salen redonditas, redonditas.
Ánimo y adelante.
Hebe Zemborain
(2)
Sra. Raquel M. Barthe:
Agradezco a Ud. los interesantes textos de "El Mangrullo" y quiero destacar especialmente la nota de la Sra. Urcola sobre el Museo de arte infantil de Lincoln.
¡Cuántas iniciativas ejemplares se desarrollan en todos los rincones de nuestro país sin que se conozcan fuera de su entorno más próximo!
La divulgación de tales actividades es uno de los méritos de "El Mangrullo"
Atte.-
Simona Colpachi
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(1) -
Puentes de Oyenard, Sylvia. El cuento y sus perspectivas (I) : muerte, violencia y trascendencia en las obras para niños y jóvenes -- Montevideo : Auli, 1995. -- ISBN 9974-552-19-2.
Este libro recopila las ponencias presentadas en el I Congreso Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil, llevado a cabo en 1995 en la ciudad de Montevideo. Es un libro que trata un tema difícil y que es abordado desde diferentes ángulos, aunque predomina una visión psicológica del asunto. Hubiera sido muy rico poder conocer la profesión de los conferencistas, pero salvo una de las expositoras que se declara psiquiatra, y Ana María Matute que habla explícitamente del oficio de escritor, del resto no se conoce con certeza la profesión, ya que sólo aparecen los títulos de Dra. o Lic. acompañando al nombre.
El primero de los capítulos (Acerca del cuento infantil) presenta una lectura psicológica del tema, bastante ardua para los no iniciados, donde propone al cuento como formador de la estructura psíquica del niño, como sujeto en estructuración. Rescata el valor simbólico de las historias infantiles y que a través de ese simbolismo se habla de la realidad y se la significa, aportando elementos que ayudan al niño para enfrentar las situaciones dolorosas por las que atraviesa: ausencia, separación de la madre, primeras pulsiones, etc.
El siguiente capítulo es un trabajo conjunto sobre los niños y su vivencia de la muerte. Las autoras abordan las diferentes vivencias que experimenta el niño ante la muerte, basándose estas diferencias en que la muerte se trate de un desconocido, alguien conocido o alguien querido. Cada una de estas vivencias están demostradas por dichos de los propios niños y aportes de los cuentos clásicos.
Las "Reflexiones en torno a los cuentos y el psicoanálisis" que siguen se enriquecen con la presentación de un caso clínico relacionado con El soldadito de plomo y el vínculo materno.
La ponencia de Sylvia Puentes de Oyenard, sobre "La evolución del motivo de la muerte en algunos cuentos para niños" es abundante en citas bibliográficas y comentarios de varios textos infantiles que tocan el tema de la muerte. Si bien se abordan algunos procesos psicológicos, este artículo tiene su fundamento en lo literario y de la literatura toma sus fuentes.
Esta óptica es continuada en el texto que sigue, que afronta el tema desde la perspectiva de la muerte burlada y el castigo luego de la muerte. Aquí es donde menciona los primeros textos dirigidos a niños, destinados a una formación moral basada en el temor al infierno.
En "Compañeros imaginarios" encontramos un texto muy preciso y explicativo de esta fantasía infantil tan frecuente. Lamentablemente no hubo una lectura del tema que lo abordara desde el arte literario, lo que da pie al lector para poder hacer ese cierre por sí mismo.
"La violencia del niño" es un texto que casi continúa la óptica del capítulo que lo precede. Aborda un tema muy poco común en la literatura infantil, aunque no así en la vida cotidiana. Contiene una muy clara explicación de cómo diagnosticar y determinar la etiología de la violencia infantil. Acompaña además, dos casos clínicos apoyados en sendos textos literarios.
"Uña y Carne", un texto de Ricardo Alcántara, es desmenuzado y analizado en el siguiente texto presentado. La propuesta es una relectura del argumento donde se van relatando los procesos de diferenciación que llevan a un niño a convertirse en un individuo: de la falta de identidad a la construcción de su propia identidad.
Algo similar es la propuesta de "Piel de asno, entre el saber y el no saber". Allí se toma como eje el personaje de la princesa que protagoniza el conocido cuento para ir trazando el camino de la adolescencia: temprana, media y tardía, con sus componentes y características.
En el siguiente texto Ana María Machado expone sobre las buenas y malas palabras. Abunda sobre el poder mágico que tienen en la literatura infantil y juvenil y, por último, comenta su libro Palabras, palabritas y palabrotas y cómo se generó esa obra, cómo fue creciendo y tomando forma. En esta conferencia es donde más nos encontramos con la "cocina del escritor".
Este libro termina con las palabras de agradecimiento del presidente del Congreso. En síntesis podemos decir que este es un libro muy útil en un primer acercamiento al tema de la muerte en la literatura infantil y juvenil y que nos da pistas sobre los caminos a seguir para continuar ahondando y aprendiendo.
Colaboración de Graciela Alejandra Troncoso (Gragry)
(2) - ROSSELL, Joel Franz. Mi tesoro te espera en Cuba. -- Buenos Aires : Sudamericana, 2002. -- 160 p. : il. ; 22 cm. -- (Colección La pluma del gato). -- ISBN 950-07-2269-0.
RECENSIÓN: Novela de intriga, simple y lineal, pero con una estructura sólida que mantiene la tensión a lo largo de la trama, incitando a continuar la lectura hasta el final. En su visita a Cuba la protagonista, de nacionalidad española, entabla amistad con un chico cubano y, poco a poco, van surgiendo las comparaciones, similitudes y diferencias. Joel F. Rosel lo hace con maestría, sin caer en didactismos ni discursos panfletarios, logrando un aparente equilibrio ideológico entre las dos formas de vida.
María Sol Siri nos envió su comentario al Buzón Loco:
Muy buen libro. En una sociedad donde la prioridad son las cosas materiales (riquezas) que tiene cada uno, y donde los valores morales se han perdido tanto que ya nadie sabe cómo comportarse, donde los niños y adolescentes buscan cuentos insignificantes en cuanto a contendido cultural, es muy interesante este libro porque:
Aún con un lenguaje sencillo y frases simples, produce emociones muy variadas, pero ricas para el lector.
No pierde el encanto a medida que se van recorriendo las páginas. Mantiene intacta su solidez y sensibilidad hasta el final.
Refleja valores que son importantes para los chicos. Acostumbrados a leer libros de terror, brujos, hechiceros, suspenso malicioso y cosas que no poseen delicia alguna, extravían sentimientos buenos.
Debo decir que me fascinó y, a pesar de ser adolescente, encontré deleite en todas sus páginas.
Abrámosle paso al saber y al conocimiento y veamos cómo nuestro país da un vuelco tremendo para beneficio. ¡Adelante, que la cultura es lo último que se debe perder!
(3) - Gracias a la gentileza de María Fernanda, Raspachunda tiene su Consultorio Hechizado en Leéme un cuento:
www.leemeuncuento.com.ar
Su e-mail: raspachunda@leeemeuncuento.com.ar